Son las siete y media de la tarde. Has recogido a los niños, has hecho los deberes con el mayor y el pequeño llora porque no quiere bañarse. Le contestas peor de lo que querrías y, cuando por fin se duermen, no sientes alivio, sino vacío. Los quieres más que a nada, pero hace semanas que lo haces todo en automático y te cuesta reconocerte.

Eso tiene nombre: burnout parental, o agotamiento parental. No significa ser mala madre ni mal padre: es lo que pasa cuando las exigencias de la crianza superan durante mucho tiempo los recursos con los que cuentas, y tiene tratamiento. Si estás pensando en buscar un psicólogo para el burnout parental, en esta guía explicamos cuándo conviene pedir ayuda, qué tratamiento funciona, cómo es la terapia por dentro, cuánto dura, si sirve online y cómo elegir al profesional.

El equipo que más lo ha estudiado, el de Isabelle Roskam y Moïra Mikolajczak, en la Universidad Católica de Lovaina, lo describe con cuatro rasgos, que repasamos también en Agotamiento emocional: síntomas, causas y cómo saber si es burnout:

  • Agotamiento en el papel de madre o padre: te levantas ya sin fuerzas para el día con tus hijos.
  • Contraste con quien eras: no te reconoces en el padre o la madre que eras antes.
  • Saturación: estás harto o harta de ese papel.
  • Distancia emocional con tus hijos: los cuidas en automático, con menos paciencia y menos cercanía de la que sientes.

No depende solo de cuántos hijos tengas o de las horas que pases con ellos. En un estudio de Roskam y su equipo con 17.409 madres y padres de 42 países, la frecuencia del burnout parental cambiaba muchísimo de un país a otro y era más alta en las culturas individualistas, como las occidentales. Ese factor pesaba más que las desigualdades económicas, el número o la edad de los hijos o las horas dedicadas a ellos. Una revisión de Ren y su equipo lo relacionó también con el perfeccionismo, la baja autoestima, la necesidad de control, la falta de apoyo social, la insatisfacción con la pareja y la enfermedad o los problemas de conducta de los hijos, aunque muchos de esos factores salían de pocos estudios.

Pide ayuda si llevas semanas así, si ya no disfrutas de nada con tus hijos o si te notas cada vez más lejos de ellos. Y no esperes si aparecen otras señales: en un estudio de Mikolajczak y su equipo con 1.551 madres y padres, el burnout parental se relacionaba de forma específica con las ganas de huir, los pensamientos de suicidio y la negligencia o la violencia hacia los hijos. Si tienes pensamientos de hacerte daño, llama a la Línea 024 (gratuita, confidencial, las veinticuatro horas) o al 112. Y si temes perder el control con tus hijos, pide ayuda hoy mismo a tu médico o a un psicólogo, o al 112 si hay peligro inmediato.

Para orientarte, el Test de burnout de MyPsicoTest está pensado sobre todo para el trabajo, aunque su página explica que el desgaste de quien cuida de un familiar tiene las mismas características y que se puede responder pensando en esa tarea; con la crianza sirve como pista, no como diagnóstico. En investigación se usa un cuestionario específico, la Parental Burnout Assessment. Si lo que más pesa es la tristeza, el Test de depresión ayuda a valorar si hay algo más. Y si el agotamiento empezó tras el parto, conviene descartar una depresión posparto: lo explicamos en Psicólogo para la depresión posparto: cuándo ir, cómo es la terapia y cómo elegir.

Qué tratamiento funciona para el burnout parental

La investigación es reciente, pero prometedora. Un metaanálisis de Urbanowicz y su equipo, publicado en 2026, reunió 15 estudios con 1.380 madres y padres. En los ensayos controlados, las intervenciones psicológicas y educativas redujeron el burnout parental de forma moderada o grande, y el efecto se mantenía hasta tres meses después. Funcionaron de forma parecida los enfoques cognitivo-conductuales, los basados en mindfulness y aceptación, los educativos y los que buscan equilibrar exigencias y recursos, tanto en familias en general como en las que tienen un hijo con una enfermedad crónica.

Los autores encontraron cinco ingredientes comunes: la psicoeducación, la regulación emocional y el manejo del estrés, el trabajo con los valores y la identidad, la práctica de lo aprendido y la atención a las relaciones.

Cómo es la terapia para el burnout parental por dentro

Cada proceso es distinto, pero suele tocar estos puntos:

  1. Entender lo que te pasa: que el burnout parental existe, que no es falta de amor y que nace de un desequilibrio entre exigencias y recursos.
  2. Reequilibrar la balanza: quitar exigencias que no hacen falta y sumar recursos, como ayuda, reparto con la pareja, descanso o tiempo propio.
  3. Trabajar el perfeccionismo y la culpa, para pasar de la madre o el padre perfecto al suficientemente bueno. Si la autoexigencia es tu forma de funcionar en general, te puede servir Autoexigencia: cuándo deja de ayudarte y cómo saber si es demasiada.
  4. Regular el estrés y las emociones, para no estallar y poder calmarte cuando el día se tuerce.
  5. Volver a acercarte a tus hijos. Un análisis de redes de Blanchard y su equipo señaló la distancia emocional como el rasgo que más activa el resto, así que recuperar pequeños momentos de conexión suele ser una prioridad.
  6. Revisar tus valores: qué tipo de madre o padre quieres ser de verdad, lejos de las expectativas ajenas y de la crianza perfecta de las redes.
  7. Mirar a la pareja y a la familia, porque en el mismo estudio de Mikolajczak el burnout parental se asociaba a más conflictos de pareja.

¿Y si es una depresión?

Pueden ir juntos. La diferencia está en el alcance: el burnout parental se centra en la crianza, mientras que la depresión tiñe todo, también el trabajo, las amistades o lo que antes te gustaba. Si hay tristeza la mayor parte del día, pérdida de interés por casi todo o pensamientos de muerte, conviene valorarlo con un profesional y, si hace falta, con tu médico. La medicación la decide un médico, no el psicólogo.

Cuánto dura la terapia para el burnout parental

Los programas estudiados suelen ser breves, de unas semanas. En el metaanálisis de Urbanowicz, los de seis semanas parecían lograr reducciones mayores, aunque los autores lo consideran un dato exploratorio. En terapia individual depende de cuánto tiempo lleves así, del apoyo que tengas y de si hay ansiedad o depresión. Lo que sí está claro es que no conviene esperar a que los niños crezcan para pedir ayuda.

¿Funciona la terapia online para el burnout parental?

Puede ser la opción más fácil cuando no tienes con quién dejar a los niños. En un ensayo de Lappalainen y su equipo con 110 madres y padres de niños con enfermedades crónicas o discapacidades del desarrollo, una intervención de aceptación y compromiso por internet, con tres sesiones por videollamada con un psicólogo, redujo el burnout igual que la versión de autoayuda y mejoró más la depresión y la flexibilidad psicológica.

Madre con auriculares que saluda en una videollamada con el portátil mientras su hijo pequeño mira a su lado, como en una sesión de terapia online desde casa

Con la terapia online te conectas desde casa, durante la siesta o cuando otra persona se queda con los niños, sin trayectos ni salas de espera. Si nunca has hecho terapia por videollamada, te puede servir Psicóloga online: cómo elegir bien y qué esperar de la terapia por videollamada.

Cómo elegir un psicólogo para el burnout parental

Estas comprobaciones ayudan a acertar:

  • Habilitación sanitaria y colegiación. Es lo primero.
  • Que conozca el burnout parental y sepa distinguirlo de la depresión, la ansiedad o la depresión posparto.
  • Un enfoque con respaldo, como la terapia cognitivo-conductual o las terapias basadas en la aceptación.
  • Objetivos concretos de reparto, descanso y conexión con tus hijos, más allá del desahogo.
  • Que pueda incluir a la pareja cuando el reparto o los conflictos forman parte del problema.
  • Flexibilidad: sesiones online y horarios que encajen con los de tus hijos.
  • Un espacio sin juicios, donde puedas decir que estás harto o harta de tu papel sin sentirte una mala madre o un mal padre.

Una psicóloga para el burnout parental

En MyPsicoTest recomendamos a Xènia Capel Salcedo, psicóloga sanitaria colegiada (COPC 14982) con máster en Psicología Clínica y Psicoterapia. Atiende en Igualada y Sant Sadurní d'Anoia y también por terapia online, y en su blog ha dedicado un artículo al agotamiento parental. Ahí lo describe con tres señales (el agotamiento físico y emocional, el distanciamiento emocional de los hijos y la pérdida de la realización en el papel de madre o padre) y explica que en terapia trabaja las expectativas, la sobrecarga, la regulación emocional y la relación con los hijos, con herramientas de la terapia cognitivo-conductual, la autocompasión y la aceptación, de forma presencial u online. Trabaja desde un enfoque integrador y basado en la evidencia: en su web explica que utiliza herramientas de la terapia cognitivo-conductual, del EMDR, de la terapia sistémica y de la terapia centrada en la persona. La primera toma de contacto es una consulta informativa gratuita y sin compromiso. Ella misma advierte de que, en una crisis grave o una urgencia psiquiátrica, lo indicado es una atención presencial e inmediata.

Si tu resultado te preocupa o quieres una valoración profesional, puedes hablar con Xènia Capel Salcedo, psicóloga colegiada (COPC 14982), que ofrece una primera sesión informativa gratuita y terapia online desde cualquier lugar.

Equipo de MyPsicoTest · Actualizado: