Abres los apuntes a las nueve y a las once sigues en la misma página. Antes te gustaba la carrera; ahora estudias por inercia, te preguntas para qué sirve todo y ni el puente te ha devuelto la energía. Cuando alguien te pregunta qué tal, contestas que bien, que es una época de mucho trabajo.

Si te suena, puede que sea burnout académico, el desgaste que se produce en los estudios. En esta guía explicamos qué es, cómo se nota, por qué aparece, cuándo puede haber algo más detrás, qué ayuda de verdad y qué test puede orientarte.

Qué es el burnout académico

La Organización Mundial de la Salud incluye el burnout en su clasificación internacional como un fenómeno ligado al trabajo, no como una enfermedad. Lo define como el resultado de un estrés laboral crónico que no se ha gestionado bien y le reconoce tres dimensiones: el agotamiento, la distancia mental o el cinismo hacia el trabajo y la sensación de ser menos eficaz. Y precisa que la palabra se refiere al contexto laboral y no debería usarse para otras áreas de la vida.

Aun así, la investigación lleva años describiendo en estudiantes un desgaste con esas mismas tres caras: agotamiento por los estudios, distancia o cinismo hacia ellos y sensación de no rendir. Por eso se habla de burnout académico, aunque no sea un término oficial. Lo que le pasa al cuerpo y a la mente cuando el cansancio deja de ser normal lo explicamos en Agotamiento emocional: síntomas, causas y cómo saber si es burnout.

Burnout académico o cansancio de exámenes

El cansancio de una época de exámenes se recupera con descanso. En el burnout académico, el agotamiento sigue ahí después del fin de semana o de las vacaciones, y se le suman el desinterés por los estudios y la sensación de que, por mucho que lo intentes, no avanzas.

Síntomas del burnout académico

Estas son las señales más habituales, agrupadas en sus tres dimensiones:

  • Agotamiento: te levantas sin energía solo de pensar en ir a clase o en sentarte a estudiar, y los días libres ya no te reponen.
  • Distancia y cinismo: pierdes el interés por una carrera que te importaba, dudas de que lo que estudias sirva para algo, haces lo mínimo y desconectas en cuanto puedes.
  • Sensación de no rendir: te cuesta concentrarte, lees sin retener y tienes la impresión de que no avanzas, aunque dediques horas.

A menudo se suman la irritabilidad, el aislamiento de los compañeros y los problemas de sueño. Y una trampa frecuente: dejar las tareas para más tarde, sentirse peor por ello y acumular más carga. Ese círculo lo explicamos en Procrastinación: por qué no es pereza y qué hay detrás.

Por qué aparece el burnout académico

La explicación con más respaldo es la del equilibrio entre exigencias y recursos. En un estudio de Salmela-Aro y Upadyaya, que siguió a 1.709 adolescentes durante varios años, las exigencias de los estudios se relacionaban con el burnout un año después, mientras que los recursos con los que contaban se relacionaban con el compromiso con los estudios. Confiar en la propia capacidad protegía.

Una revisión sobre estudiantes de enfermería, de Kong y su equipo, encontró como factores asociados la carga de trabajo, la satisfacción con los estudios, las faltas de respeto sufridas, la calidad del sueño, la actividad física y la confianza en uno mismo. El perfeccionismo también pesa, y va en aumento entre los universitarios, como muestra el análisis de Curran y Hill que repasamos en Autoexigencia: cuándo deja de ayudarte y cómo saber si es demasiada.

En adolescentes, una revisión de Vansoeterstede y su equipo con 43 artículos vio que el agotamiento es la primera dimensión en aparecer, que las chicas y quienes siguen itinerarios más académicos tienen más riesgo y que una buena relación con los padres protege.

¿Es frecuente el burnout en estudiantes?

Depende mucho de los estudios y de cómo se mida, pero no es raro. Un metaanálisis de Frajerman y su equipo con 17.431 estudiantes de Medicina encontró burnout en el 44,2 %, sin diferencias entre hombres y mujeres. En estudiantes de Enfermería, la revisión de Kong lo situó en el 23 %. Son carreras exigentes y la mayoría de los estudios son transversales, pero dan una idea de su alcance. Las oposiciones, con meses o años de estudio en solitario y un único examen al final, reúnen muchos de los mismos ingredientes.

Cuándo puede ser algo más

El burnout académico no es depresión, pero puede abrirle la puerta. En dos estudios longitudinales con adolescentes, Salmela-Aro y su equipo encontraron que el burnout escolar predecía más los síntomas depresivos posteriores que al revés, y que los dos se alimentaban en círculos.

La diferencia está en el alcance. El burnout académico gira alrededor de los estudios; la depresión tiñe todo, también los amigos, las aficiones o lo que antes te gustaba. Si la tristeza dura casi todo el día, si nada te ilusiona o si aparecen pensamientos de que sería mejor no estar, no esperes: llama a la Línea 024 (gratuita, confidencial, las veinticuatro horas) o al 112.

¿Hay un test de burnout académico?

No hace falta uno aparte. El Test de burnout de MyPsicoTest sirve para el trabajo y para los estudios: sus instrucciones piden pensar en cómo te has sentido «en el trabajo (o en los estudios) durante los últimos 3 meses», y su página explica que el burnout académico tiene las mismas características. Basta con leer «trabajo» como «estudios». Por ejemplo:

  • «Me levanto por la mañana cansado/a solo de pensar que tengo que ir a trabajar», que en tu caso será ir a clase o a la biblioteca.
  • «He perdido el interés o la ilusión por un trabajo que antes me importaba».
  • «Consigo concentrarme y rendir con normalidad durante la jornada», que puntúa al revés.

Son 15 afirmaciones, cinco por dimensión, que se responden en unos cuatro minutos según la frecuencia, de «nunca» a «muy a menudo». La puntuación va de 0 a 60, con cuatro niveles orientativos (bajo, leve, moderado y alto) y un desglose por dimensiones que tiene su lógica: como explica la página del test, el agotamiento suele ser la primera señal, el cinismo aparece después como forma de protegerse y la pérdida de eficacia llega cuando el desgaste ya afecta al rendimiento. El resultado se calcula en tu navegador y no se guardan tus respuestas.

Otros tests que pueden ayudarte

Si lo que notas es más presión que desgaste, el Test de estrés mide el estrés del último mes y separa la sobrecarga, los síntomas físicos y el sueño, y los recursos para afrontarlo. Y si el ánimo está bajo desde hace semanas, haz también el Test de depresión. Todos los cuestionarios, gratuitos y anónimos, están en el catálogo de tests psicológicos.

Qué ayuda con el burnout académico

Lo que puedes hacer tú

  • Ajusta la balanza. Si las exigencias superan a los recursos, toca bajar las primeras (un plan más realista, menos asignaturas a la vez si se puede) y subir los segundos: tutorías, compañeros de estudio, ayuda en casa.
  • Muévete. Un metaanálisis de Wang y Zhang con 35 ensayos encontró que el ejercicio físico reducía el burnout académico, aunque su efecto sobre las notas era muy pequeño.
  • Cuida el sueño. La calidad del sueño aparece una y otra vez entre los factores asociados al burnout de los estudiantes.
  • Prueba técnicas de atención plena. En estudiantes de Medicina, un metaanálisis de Sperling y su equipo con 35 estudios encontró que reducían el estrés de forma pequeña o moderada.
  • Descansa de verdad. Un día sin apuntes no es tiempo perdido si te permite volver con más energía.
Joven sonriente que sale a correr por un parque, un hábito que, según un metaanálisis de ensayos, ayuda a reducir el burnout académico

Cuándo pedir ayuda profesional

Si el test sale moderado o alto, si después de descansar sigues igual o si aparecen señales de depresión o ansiedad, pide ayuda. Pregunta si tu universidad tiene un servicio de atención psicológica para estudiantes, habla con tu médico o busca una psicóloga. Al final del test encontrarás la recomendación de una psicóloga colegiada que trabaja el estrés, la ansiedad y la depresión, también online.

Si tu resultado te preocupa o quieres una valoración profesional, puedes hablar con Xènia Capel Salcedo, psicóloga colegiada (COPC 14982), que ofrece una primera sesión informativa gratuita y terapia online desde cualquier lugar.

Equipo de MyPsicoTest · Actualizado: