Son las seis de la tarde y llevas desde el mediodía con una presión en la frente, como si te hubieran apretado una cinta alrededor de la cabeza. No es un dolor que te tumbe: sigues trabajando, contestas mensajes, haces la cena. Pero vuelve cada vez que el día se complica, y ya has perdido la cuenta de los ibuprofenos que llevas este mes.

Si te suena, puede que sea una cefalea tensional, uno de los dolores de cabeza más comunes. En esta guía explicamos qué es, cómo se reconoce, en qué se diferencia de la migraña, qué tiene que ver con el estrés, cuándo hay que ir al médico, qué ayuda de verdad y qué test puede ayudarte a ver cuánto estrés estás acumulando.

Qué es la cefalea tensional

La clasificación internacional de las cefaleas, que elabora la International Headache Society, describe la cefalea tensional como un dolor que suele notarse en los dos lados de la cabeza, opresivo, de intensidad leve o moderada, que no empeora al caminar o al subir escaleras. No suele dar náuseas y, como mucho, molesta la luz o el ruido, pero no las dos cosas a la vez. La Organización Mundial de la Salud lo resume con una imagen: una presión o tirantez, a menudo como una banda alrededor de la cabeza, que a veces se extiende al cuello.

Es muy frecuente: según los estudios que recoge esa clasificación, entre el 30 % y el 78 % de la población la sufre en algún momento de su vida. La OMS añade que suele empezar en la adolescencia y que afecta un 50 % más a las mujeres que a los hombres.

Antes se la llamaba «cefalea de estrés» o «cefalea por contracción muscular», y durante años se pensó que era sobre todo psicológica. Hoy varios estudios apuntan a una base neurobiológica, al menos en sus formas más intensas. El hallazgo más característico es que los músculos de alrededor del cráneo, en la frente, las sienes, la mandíbula, el cuello y los hombros, están más sensibles al tacto, y más cuanto más frecuentes e intensos son los dolores.

Cefalea tensional episódica o crónica

La clasificación distingue tres formas según la frecuencia:

  • Episódica infrecuente: menos de un día al mes. Le pasa a casi todo el mundo y, por lo general, no necesita atención médica.
  • Episódica frecuente: entre 1 y 14 días al mes durante más de tres meses. Puede llegar a interferir bastante en el día a día.
  • Crónica: 15 días al mes o más durante más de tres meses. Es la forma que más limita: la clasificación la describe como una enfermedad seria que reduce mucho la calidad de vida.

Síntomas de la cefalea tensional

Estos son los síntomas de la cefalea tensional que describen el NHS británico y la clasificación internacional:

  • Dolor en los dos lados de la cabeza, que puede extenderse a la cara o al cuello.
  • Sensación de presión, como si algo te apretara la cabeza.
  • La zona puede estar sensible y doler más al tocarla.
  • Intensidad leve o moderada: puedes seguir con tu día y el dolor no empeora al moverte.
  • Normalmente sin náuseas ni vómitos; como mucho, te molesta la luz o el ruido.
  • Dura al menos media hora y puede alargarse varios días.
Mujer de espaldas que se masajea la nuca con la mano, una zona que suele notarse tensa y sensible en la cefalea tensional

Cefalea tensional o migraña

Según la propia clasificación, distinguirla de una migraña leve es la dificultad diagnóstica más habitual entre los dolores de cabeza primarios, y muchas personas con dolores frecuentes tienen las dos. Estas son las diferencias principales, con los datos de la clasificación y de la OMS:

Cefalea tensional Migraña
Dónde duele En los dos lados A menudo en un lado o detrás del ojo
Cómo es el dolor Presión, como una banda Pulsátil
Intensidad Leve o moderada Moderada o intensa
Al moverte No empeora Empeora con la actividad normal
Náuseas No, o leves en la forma crónica Frecuentes, a veces con vómitos
Luz y ruido Como mucho, molesta uno de los dos Suelen molestar los dos
Duración De 30 minutos a varios días De 4 a 72 horas

Si tus dolores se parecen más a la columna de la derecha, o han cambiado de forma, conviene que los valore un médico.

Por qué el estrés dispara la cefalea tensional

En un estudio clásico con población general de Dinamarca, Rasmussen encontró que el desencadenante más claro, tanto de la migraña como de la cefalea tensional, era el estrés y la tensión mental. También vio que los hábitos de sueño se asociaban a los dos tipos de dolor y que la cefalea tensional era más frecuente en los hombres con una vida exclusivamente sedentaria.

El NHS pone el estrés el primero en su lista de causas habituales, junto con los problemas de sueño y la cafeína, y la OMS señala que este dolor puede estar relacionado con el estrés o con problemas musculares del cuello. De ahí que se hable a menudo de dolor de cabeza por estrés, y que no sea raro que aparezca al final de un día cargado o después de dormir mal.

Los mecanismos exactos no se conocen. Según la clasificación internacional, en las formas episódicas parecen pesar más los mecanismos periféricos del dolor, los de los músculos y tejidos que rodean el cráneo, y en la crónica, la forma en que el sistema nervioso central procesa el dolor.

La cefalea tensional, la ansiedad y el ánimo

Un estudio con 2.695 adultos de Corea encontró que, entre quienes tenían cefalea tensional, la ansiedad era casi el doble de frecuente (9,5 % frente a 5,3 %) y la depresión más del doble (4,2 % frente a 1,8 %) que entre quienes no tenían dolores de cabeza. La ansiedad era más común cuanto más frecuentes eran los dolores, y tanto la ansiedad como la depresión iban unidas a dolores más intensos y que afectaban más a la vida diaria.

La relación va en las dos direcciones. En el estudio noruego HUNT, que siguió a más de 13.000 personas durante 11 años, tener ansiedad o depresión al principio aumentaba un 40 % el riesgo de tener cefalea tensional al final, y tener cefalea tensional aumentaba un 30 % el riesgo de acabar con ansiedad o depresión.

Cefalea tensional: cuándo preocuparse

El NHS recuerda que la cefalea tensional no es señal de ninguna enfermedad de fondo. Aun así, conviene pedir cita con tu médico si:

  • Tienes dolores de cabeza varias veces por semana o son intensos.
  • Los analgésicos y las actividades para relajarte no te ayudan.
  • El dolor es pulsátil, en la parte delantera o en un solo lado de la cabeza.
  • Tienes náuseas o vómitos y te molestan la luz y el ruido.

Pide atención médica urgente si el dolor es intenso y aparece con dolor en la mandíbula al comer, visión borrosa o doble, el cuero cabelludo dolorido o entumecimiento o debilidad en los brazos o las piernas.

Y llama al 112 o ve a urgencias si el dolor de cabeza empieza de golpe y es extremadamente intenso, aparece después de un golpe en la cabeza o viene con dificultad para hablar o recordar, pérdida de visión, somnolencia o confusión, una convulsión, fiebre muy alta, rigidez de cuello o manchas en la piel que no desaparecen al pasar un vaso por encima.

Cuidado con los analgésicos: la cefalea por abuso de medicación

Tomar analgésicos para el dolor de cabeza con demasiada frecuencia puede acabar provocando más dolor de cabeza. Es lo que se llama cefalea por abuso de medicación, y la OMS la considera la más frecuente de las cefaleas que tienen otra causa: puede afectar hasta al 5 % de la población en algunos lugares, aparece más días de los que no aparece y suele ser peor al despertar.

La clasificación internacional pone cifras, aunque reconoce que se basan en el consenso de expertos. Se habla de abuso cuando, durante más de tres meses, se toman analgésicos simples como el paracetamol, el ibuprofeno o la aspirina 15 días al mes o más, o combinaciones de analgésicos, por ejemplo con codeína o con cafeína, y triptanes 10 días al mes o más. La misma clasificación señala que más de la mitad de las personas con dolor de cabeza 15 días al mes o más tienen este problema, y que la mayoría mejora al dejar el medicamento que tomaba en exceso. Si te ves reflejado, coméntalo con tu médico, que puede ayudarte a reducirlos.

¿Hay un test de cefalea tensional?

No existe un test online que diagnostique una cefalea tensional: lo hace un médico con los criterios de la clasificación internacional y descartando otras causas. Lo que sí puedes medir es uno de sus desencadenantes más habituales. En MyPsicoTest tenemos el Test de estrés, y una de sus afirmaciones es casi una descripción de este dolor: «He tenido dolores de cabeza o una sensación de presión en la cabeza al final del día». Otra dice: «He notado el cuerpo en tensión: cuello, hombros o mandíbula agarrotados».

Son 14 preguntas sobre el último mes, que se responden en unos cuatro minutos según la frecuencia y se agrupan en tres áreas:

  • Sobrecarga y falta de control: la sensación de no llegar a todo, los imprevistos, la irritabilidad o ir acelerado.
  • Síntomas físicos y sueño: la tensión muscular, los dolores de cabeza, las molestias digestivas y los problemas para dormir.
  • Recursos de afrontamiento: si consigues desconectar, sentir que tienes las cosas bajo control o encontrar momentos de calma.

La puntuación va de 0 a 56 y viene desglosada por áreas. No hace falta registrarse y tus respuestas no se envían a ningún servidor. Si los dolores de cabeza llegan con nervios y preocupaciones constantes, prueba también el Test de ansiedad, que pregunta por la mandíbula apretada, los hombros cargados y el dolor de cabeza. Todos los cuestionarios, gratuitos y anónimos, están en el catálogo de tests psicológicos.

Qué ayuda con la cefalea tensional

Lo que puedes hacer tú

El NHS recomienda estas medidas para aliviarla:

  • Tomar analgésicos como el paracetamol, el ibuprofeno o la aspirina cuando haga falta, sin pasarte de días. En el embarazo, el de elección es el paracetamol, y los menores de 16 años no deben tomar aspirina.
  • Hacer actividades que te ayuden a relajarte, como ejercicio, yoga o masajes.
  • Cambiar tus hábitos de sueño si el insomnio puede estar detrás. Te puede servir Higiene del sueño: qué pautas funcionan y cuándo no bastan para dormir bien.
  • Usar una almohada baja y firme, y aplicar calor o frío si también te duele el cuello.
  • Evitar o reducir el café, el té y los refrescos con cafeína.

Llevar un diario de los dolores de cabeza también ayuda: cuándo aparecen, cuánto duran, qué intensidad tienen, qué pudo provocarlos y qué tomaste. El médico puede pedírtelo, y la OMS lo recomienda para identificar los desencadenantes.

Tratamiento psicológico de la cefalea tensional

Aprender a manejar el estrés tiene respaldo. En un ensayo clínico publicado en JAMA, Holroyd y su equipo trataron a 203 adultos con cefalea tensional crónica, que tenían dolor una media de 26 días al mes. Un programa breve de manejo del estrés, con relajación y técnicas de afrontamiento cognitivo en tres sesiones y dos llamadas, redujo los dolores, el uso de analgésicos y la discapacidad más que el placebo, como también lo hizo un antidepresivo, aunque el fármaco actuaba más rápido. Lo que mejor funcionó fue combinar los dos: el 64 % redujo sus dolores a la mitad o más, frente al 38 % con el antidepresivo, el 35 % con el manejo del estrés y el 29 % con placebo.

Otra técnica con buenos resultados es el biofeedback, en el que la persona aprende a relajar la musculatura gracias a una señal que le muestra su tensión muscular. Un metaanálisis de Nestoriuc, Rief y Martin con 53 estudios encontró un efecto de moderado a grande que se mantenía de media 15 meses después y que superaba al de la relajación sola. Lo más eficaz era combinarlo con relajación, y además bajaban la ansiedad, la depresión y el consumo de analgésicos.

El NHS añade que, para prevenir los dolores, a veces se receta un antidepresivo a dosis bajas, la amitriptilina, que tarda varios meses en hacer efecto.

Si los dolores de cabeza llegan con una temporada de mucho estrés, merece la pena mirar también el estrés, no solo el dolor. Explicamos cómo distinguir estrés, ansiedad y desgaste en Estrés, ansiedad o burnout: cómo saber qué te está pasando, y si el estrés viene del trabajo, quizá te sirva Psicólogo para el estrés laboral y el burnout: cuándo pedir ayuda y qué funciona. Al final del test encontrarás la recomendación de una psicóloga colegiada que trabaja el estrés y la ansiedad, también online.

Si tu resultado te preocupa o quieres una valoración profesional, puedes hablar con Xènia Capel Salcedo, psicóloga colegiada (COPC 14982), que ofrece una primera sesión informativa gratuita y terapia online desde cualquier lugar.

Equipo de MyPsicoTest · Actualizado: