Estás en el metro y, sin ningún aviso, el corazón se dispara. Te falta el aire, te hormiguean las manos y tienes la certeza de que te vas a desmayar, o algo peor. Bajas en la siguiente parada. A los diez minutos ha pasado, pero desde ese día ya no vas tranquilo a ningún sitio del que no puedas salir rápido.

Los ataques de pánico asustan mucho, pero responden muy bien a la terapia. Si estás pensando en buscar un psicólogo para ataques de pánico, en esta guía explicamos cuándo conviene ir, qué tratamiento funciona, cómo es la terapia por dentro, cuánto dura, si sirve hacerla online, qué pasa con la medicación y cómo elegir al profesional.

Cuándo ir al psicólogo por ataques de pánico

Un ataque aislado es más común de lo que parece. En las encuestas de salud mental de la OMS, con más de 142.000 adultos de 25 países, el 13,2 % había tenido al menos un ataque de pánico en su vida. Solo una minoría de ellos, el 12,8 %, llegaba a desarrollar un trastorno de pánico, que afecta al 1,7 % de la población. Lo que sí marcaba la diferencia era la repetición: los ataques recurrentes se asociaban a más problemas de salud mental después, y los aislados, no.

El NHS británico explica que el trastorno de pánico se diagnostica cuando los ataques son habituales e inesperados y van seguidos de al menos un mes de preocupación constante por volver a tenerlos. Es el círculo de vivir con miedo al miedo: evitas sitios para que no se repita, y esa evitación alimenta el pánico.

Conviene pedir ayuda si:

  • Has tenido varios ataques en las últimas semanas.
  • Vives pendiente de cuándo llegará el siguiente.
  • Evitas el metro, los atascos, las colas, los sitios llenos de gente o salir solo de casa.
  • No vas a ningún sitio sin agua, sin una pastilla «por si acaso» o sin alguien que te acompañe.
  • Te tomas el pulso a menudo o has ido varias veces a urgencias por el corazón.
  • Usas alcohol o pastillas para calmarte.

Si es la primera vez o tienes dudas, que te vea antes un médico: el NHS recuerda que muchos de estos síntomas pueden deberse a otras causas y que el médico puede hacer una exploración para descartarlas. Explicamos qué pasa en el cuerpo durante una crisis, y cuándo hay que ir a urgencias, en Ataque de pánico: qué es, por qué parece un infarto y qué hacer. Si quieres orientarte antes de la consulta, el Test de ansiedad pregunta por las dos últimas semanas e incluye afirmaciones como «He notado palpitaciones, el corazón acelerado, sudoración o sensación de falta de aire sin haber hecho esfuerzo físico» o «He evitado situaciones, lugares o actividades por la ansiedad que me provocan».

Qué tratamiento funciona para los ataques de pánico

La guía clínica británica NICE recomienda la terapia cognitivo-conductual (TCC) para el trastorno de pánico, impartida por profesionales formados y supervisados que sigan protocolos con respaldo científico. Explicamos este enfoque en general en Terapia cognitivo-conductual: qué es, cómo funciona y para qué sirve.

No todas las TCC son iguales. Un metaanálisis de Pompoli y su equipo desmontó la terapia en sus piezas para ver cuáles funcionan, con 72 estudios y más de 4.000 participantes. Lo que más se asociaba a la mejoría era la exposición interoceptiva, la exposición controlada a las sensaciones del cuerpo, y que la terapia la hiciera un profesional en lugar de seguirla con materiales de autoayuda. La relajación muscular y la exposición con realidad virtual, en cambio, se asociaban a peores resultados, y la respiración y la exposición a las situaciones temidas ayudaban a que la gente siguiera con el tratamiento, con poco efecto sobre la eficacia.

Cómo es la terapia para los ataques de pánico por dentro

La terapia parte del modelo cognitivo que describió el psicólogo David Clark en 1986: una sensación normal del cuerpo, como una palpitación o un pequeño mareo, se interpreta como una catástrofe, un infarto, un desmayo o volverse loco. Esa interpretación dispara el miedo, el miedo aumenta las sensaciones y las sensaciones parecen confirmar que algo va mal. En la práctica, la terapia suele seguir estos pasos:

  1. Entender el círculo del pánico. Saber qué pasa en tu cuerpo y por qué ya baja mucho el miedo.
  2. Revisar las interpretaciones catastrofistas con tus propios datos: cuántas veces has notado que te ibas a desmayar y cuántas te has desmayado de verdad.
  3. Exponerte a las sensaciones. Se provocan a propósito, de forma controlada, las sensaciones que temes: girar en una silla para marearte, respirar por una pajita, subir escaleras deprisa para acelerar el corazón. Repetirlo hasta que dejan de asustar es lo que enseña al cuerpo que no son peligrosas.
  4. Dejar las conductas de seguridad. La pastilla en el bolsillo, sentarte siempre junto a la salida o no salir sin compañía dan alivio a corto plazo, pero impiden comprobar que no pasa nada.
  5. Volver a los sitios que evitas, poco a poco: una parada de metro, después dos, una cola corta en el supermercado, un trayecto sin compañía.
  6. Prevenir recaídas. Al final se prepara un plan para los momentos de más estrés, cuando el miedo puede volver a asomar.
Mujer joven de pie en un vagón de metro agarrada a la barra, uno de los lugares que muchas personas con ataques de pánico aprenden a recuperar en terapia

No es un tratamiento cómodo, porque se trata justo de hacer lo que el pánico te pide que evites. Por eso se avanza por escalones y a tu ritmo. Y un detalle importante: respirar despacio ayuda, pero por sí solo mejora poco el pánico, y si se convierte en lo único que haces para que no llegue el ataque, puede acabar funcionando como otra conducta de seguridad.

¿Y la medicación?

La guía NICE es clara con los ansiolíticos del tipo benzodiacepinas: se asocian a peores resultados a largo plazo y no deberían recetarse para el trastorno de pánico. Tampoco recomienda antihistamínicos sedantes ni antipsicóticos. Si hace falta medicación a largo plazo, la opción son los antidepresivos, sobre todo los del tipo ISRS, que según el NHS tardan entre dos y cuatro semanas en empezar a hacer efecto y hasta ocho en hacerlo del todo. Los receta un médico, no el psicólogo, y no conviene dejarlos de golpe. Las diferencias entre las dos vías las explicamos en Ansiolíticos o terapia: qué funciona mejor para la ansiedad.

Cuánto dura la terapia para los ataques de pánico

Es un tratamiento breve. La guía NICE recomienda entre 7 y 14 horas de TCC en total, en sesiones semanales de una a dos horas, y terminar en un máximo de cuatro meses. Contempla también versiones más breves, de unas siete horas, que se combinan con materiales de autoayuda, y para algunas personas, una TCC intensiva concentrada en muy poco tiempo.

Lo que más alarga el proceso es la evitación. No es lo mismo tener ataques sin haber dejado de hacer nada que llevar meses sin coger el transporte público o sin salir solo de casa. En cualquier caso, el profesional debería explicarte el plan desde el principio y medir contigo cuántos ataques tienes, cuánto miedo te dan y qué has dejado de hacer.

¿Funciona la terapia online para los ataques de pánico?

Sí. Un metaanálisis de Efron y Wootton reunió 21 estudios con más de 1.600 personas que hicieron la TCC para el trastorno de pánico a distancia, por internet, por videollamada o con libros guiados. La mejoría fue grande, la terapia funcionó mejor que no hacer nada y sus resultados fueron parecidos a los de otros tratamientos activos, como la TCC presencial. Otra revisión, de Stech y su equipo, centrada en la TCC por internet, encontró que la mejoría en el pánico y en la agorafobia se mantenía entre tres y seis meses después. La terapia online no es, por tanto, un plan B.

En el pánico, la videollamada tiene además ventajas propias. Si la agorafobia te impide salir de casa, puedes empezar sin tener que hacerlo. La exposición a las sensaciones se hace igual de bien en tu salón, y el profesional puede acompañarte por el móvil mientras das tus primeros pasos en el metro o en el supermercado. Si nunca has hecho terapia por videollamada, te puede servir Psicóloga online: cómo elegir bien y qué esperar de la terapia por videollamada.

Cómo elegir un psicólogo para ataques de pánico

Estas comprobaciones ayudan a acertar:

  • Habilitación sanitaria y colegiación. Es lo primero.
  • Que trabaje con TCC y exposición, tanto a las sensaciones como a los sitios que evitas. Pregunta directamente cómo trata el pánico.
  • Que no se quede en enseñarte a respirar o a relajarte. Ayuda, pero no es el tratamiento.
  • Que trabaje las conductas de seguridad y la evitación, no solo el momento del ataque.
  • Un plan con objetivos medibles y una idea aproximada de cuántas sesiones hará falta.
  • Coordinación con tu médico, si tomas medicación o quieres dejarla.

Una psicóloga para ataques de pánico

En MyPsicoTest recomendamos a Xènia Capel Salcedo, psicóloga sanitaria colegiada (COPC 14982) con máster en Psicología Clínica y Psicoterapia. Atiende en Igualada y Sant Sadurní d'Anoia y también por terapia online, y en su blog ha dedicado un artículo a la terapia online para los ataques de pánico. Ahí explica cómo trabaja, a partir del modelo de Clark: una primera fase de evaluación y de explicación del círculo del pánico, después el trabajo con las interpretaciones catastrofistas, la exposición a las sensaciones, que guía por videollamada y luego se practica entre sesiones, y la exposición gradual a las situaciones evitadas, en la que puede acompañar en directo por videollamada. Termina con la prevención de recaídas. Usa la respiración como herramienta complementaria, no como tratamiento principal, porque mal utilizada puede convertirse en una conducta de seguridad. Trabaja desde un enfoque integrador y basado en la evidencia: en su web explica que utiliza herramientas de la terapia cognitivo-conductual, del EMDR, de la terapia sistémica y de la terapia centrada en la persona. La primera toma de contacto es una consulta informativa gratuita y sin compromiso. Ella misma advierte de que, en una crisis grave o una urgencia psiquiátrica, lo indicado es una atención presencial e inmediata.

Si tu resultado te preocupa o quieres una valoración profesional, puedes hablar con Xènia Capel Salcedo, psicóloga colegiada (COPC 14982), que ofrece una primera sesión informativa gratuita y terapia online desde cualquier lugar.

Equipo de MyPsicoTest · Actualizado: