Te han ofrecido un viaje de trabajo y has puesto una excusa, otra vez, porque no te ves subiendo a un avión. O llevas años sin hacerte un análisis de sangre porque solo de pensar en la aguja te mareas. Sabes que el miedo es exagerado, te lo has dicho muchas veces. No sirve de nada.

Las fobias son de los problemas de ansiedad que mejor responden al tratamiento, y aun así pocas personas lo buscan. Si estás pensando en un psicólogo para fobias, en esta guía explicamos qué es exactamente una fobia, cómo se trata, cuánto suele durar el tratamiento, qué hacer si lo que te pasa es con la sangre o las agujas y cómo elegir al profesional.

Qué es una fobia y cuándo merece tratamiento

El servicio nacional de salud británico (NHS) explica en su página sobre las fobias que son un problema de ansiedad provocado por un objeto o una situación concreta, y que algunas afectan a la vida mucho más que otras. Distingue dos grandes grupos:

  • Fobias específicas, que solo se disparan ante algo concreto: animales como perros, insectos o serpientes; situaciones como volar, las alturas o los espacios pequeños; o fluidos corporales como la sangre o el vómito.
  • Fobias complejas, que limitan mucho más la vida diaria, como la agorafobia o la ansiedad social.

La encuesta mundial de salud mental de la OMS, con más de 124.000 personas de 22 países, calculó que el 7,4 % de la población tiene una fobia específica en algún momento de su vida. La mediana de edad de inicio son los 8 años, casi una de cada cinco personas con una fobia activa tiene una afectación grave en su vida diaria y solo el 23 % había recibido algún tratamiento. Hay otro dato que conviene conocer: en la mayoría de quienes tenían además otro problema de salud mental, la fobia había aparecido antes, lo que la convierte en una señal temprana.

Merece la pena pedir ayuda si el miedo te hace renunciar a cosas importantes, como viajes, trabajos, pruebas médicas o planes con tu gente, o si pasas mucho tiempo organizando tu vida para no encontrarte con lo que temes.

Cómo trata un psicólogo una fobia: la exposición

La OMS señala que las intervenciones psicológicas con más pruebas para los trastornos de ansiedad son las basadas en la terapia cognitivo-conductual, incluida la terapia de exposición, en la que la persona aprende a hacer frente a sus miedos. En las fobias específicas, la exposición es el tratamiento de referencia. Un metaanálisis de Wolitzky-Taylor y su equipo, con 33 ensayos, encontró que los tratamientos basados en la exposición tenían efectos grandes frente a no tratarse y superaban al placebo y a otras psicoterapias. Los que incluían contacto real con lo temido daban mejores resultados al terminar el tratamiento, aunque la ventaja desaparecía con el tiempo.

Exponerse no es que te tiren a la piscina. Se construye una escalera de situaciones, de la que menos miedo te da a la que más, y se va subiendo peldaño a peldaño, con el terapeuta guiando cada paso. Con el miedo a volar, por ejemplo, se puede empezar viendo vídeos de despegues y acabar en un vuelo real.

Tratamiento en una sola sesión

Para algunas fobias existe una versión intensiva. Según la revisión de Zlomke y Davis, el tratamiento en una sola sesión combina la exposición, el modelado por parte del terapeuta, la revisión de los pensamientos catastrofistas y el refuerzo en una única sesión de hasta tres horas, en la que se va subiendo la escalera del miedo con experimentos guiados. La investigación lo respalda en general, aunque los autores piden más estudios independientes y comparaciones más rigurosas. El metaanálisis de Wolitzky-Taylor encontró que los tratamientos de varias sesiones daban resultados algo mejores que los de una sola.

Realidad virtual

Cuando la exposición real es difícil de organizar, la realidad virtual es una alternativa con respaldo. Un metaanálisis de Carl y su equipo reunió 30 ensayos con más de 1.000 participantes, 14 de ellos sobre fobias específicas, y encontró que la exposición con realidad virtual tenía un efecto grande frente a la lista de espera y que no se diferenciaba de la exposición en vivo.

La fobia a la sangre, las inyecciones y las heridas

Esta fobia funciona de forma distinta. Según un estudio alemán sobre su tratamiento, en torno al 75 % de los casos el susto inicial va seguido de una bajada brusca de la tensión que puede provocar náuseas, visión borrosa e incluso desmayos. Por eso el tratamiento suele combinar la exposición con la tensión aplicada: tensar los músculos de las piernas y los glúteos durante 15 a 20 segundos, descansar y repetir sumando los brazos, para contrarrestar esa bajada. En ese estudio, el 70 % de los participantes consiguió hacerse una extracción de sangre al terminar el tratamiento.

Mujer sentada en una consulta mientras una enfermera prepara una extracción de sangre, una de las situaciones que se trabajan en la fobia a las agujas

La técnica sirve también fuera de la consulta. En un ensayo con 282 donantes de sangre jóvenes, quienes practicaban la tensión aplicada mientras esperaban necesitaron la mitad de atención por mareos que quienes no lo hacían, un 8 % frente a un 16 %.

¿Y la medicación?

El NHS incluye entre los tratamientos de las fobias, además de las terapias psicológicas, algunos fármacos como los antidepresivos, los betabloqueantes o los sedantes, que siempre receta un médico. La OMS advierte de que las benzodiacepinas, en general, no se recomiendan para los trastornos de ansiedad por su alto riesgo de dependencia y su escasa eficacia a largo plazo. En las fobias específicas, la herramienta con más respaldo sigue siendo la exposición.

Cuánto dura el tratamiento de una fobia

Depende del tipo de fobia y de cuánto limita tu vida. Algunas fobias específicas se abordan en una sola sesión intensiva de hasta tres horas; en general, más sesiones se asocian a resultados algo mejores. Las fobias complejas suelen requerir más trabajo: en la ansiedad social, por ejemplo, la guía británica NICE habla de hasta 14 sesiones de 90 minutos. Lo importante es que el profesional te explique el plan desde el principio y que vayáis revisando los avances.

¿Se puede tratar una fobia online?

Hay datos prometedores. Un metaanálisis del equipo de la Universitat Jaume I de Castellón reunió nueve estudios de intervenciones por internet o por el móvil para las fobias específicas, casi siempre basadas en la exposición, y encontró una reducción importante de los síntomas, aunque los estudios todavía son pocos. En un ensayo con fobia a las arañas, un programa por internet de cinco semanas con apoyo de un terapeuta igualó casi a una sesión presencial de tres horas en el seguimiento, aunque al terminar el tratamiento la sesión presencial había conseguido más mejorías claras. En la práctica, las sesiones online sirven para preparar y revisar los ejercicios de exposición que haces entre sesiones.

Qué puedes hacer mientras tanto

El NHS propone algunas ideas para manejar una fobia:

  • Practicar ejercicios de respiración para relajarte.
  • Hablar de tu fobia con alguien de confianza.
  • Unirte a un grupo de apoyo, presencial u online, con personas que tengan fobias parecidas.
  • Tener cuidado al buscar información en internet, porque puedes encontrarte con imágenes para las que aún no estás preparado.
  • Informarte de si zoológicos o aerolíneas organizan sesiones para personas con fobias.
  • Evitar las bebidas con cafeína o energéticas a partir de las tres de la tarde, porque empeoran el sueño y la ansiedad.

Si sospechas que tu ansiedad va más allá de una fobia concreta, el Test de ansiedad puede ayudarte a ponerle nombre, y si el miedo es a hablar en público o a que te juzguen, quizá te sirva Miedo a hablar en público: por qué te bloqueas y cuándo es ansiedad social.

Cómo elegir un psicólogo para tratar una fobia

Estas comprobaciones ayudan a acertar:

  • Habilitación sanitaria y colegiación. Es lo primero, sea cual sea el enfoque.
  • Que trabaje con exposición. Pregunta cómo la plantea: debería ser gradual, pactada contigo y con una escalera de pasos clara.
  • Si tu miedo es a la sangre o a las agujas, que conozca la tensión aplicada.
  • Un plan con fecha. Que te diga cuántas sesiones calcula y cómo vais a medir los avances.
  • Que mire lo que hay alrededor. Las fobias suelen convivir con otros problemas de ansiedad, como explicamos en Psicólogo para la ansiedad: cuándo ir y qué terapia funciona en cada tipo de ansiedad.

Una psicóloga para tratar fobias

En MyPsicoTest recomendamos a Xènia Capel Salcedo, psicóloga sanitaria colegiada (COPC 14982) con máster en Psicología Clínica y Psicoterapia. El tratamiento de los trastornos de ansiedad es uno de los servicios de su consulta de Igualada y de su terapia online, y en su blog ha publicado guías sobre las fobias específicas, la aracnofobia, el miedo a volar, la claustrofobia y el miedo a las alturas. Trabaja desde un enfoque integrador y basado en la evidencia: en su web explica que utiliza herramientas de la terapia cognitivo-conductual, del EMDR, de la terapia sistémica y de la terapia centrada en la persona. Las sesiones duran unos 60 minutos, la duración del proceso depende de cada caso y la primera toma de contacto es una sesión informativa por teléfono, gratuita y sin compromiso. Ella misma advierte de que, en una crisis grave o una urgencia psiquiátrica, lo indicado es una atención presencial e inmediata.

Si tu resultado te preocupa o quieres una valoración profesional, puedes hablar con Xènia Capel Salcedo, psicóloga colegiada (COPC 14982), que ofrece una primera sesión informativa gratuita y terapia online desde cualquier lugar.

Equipo de MyPsicoTest · Actualizado: