Antes de salir de casa vuelves al espejo por tercera vez. Te acercas, giras la cara buscando la luz y ahí está: esa marca en la piel, esa nariz, esa asimetría que nadie más parece ver. Te pones la gorra, cambias de jersey y acabas cancelando el plan. Cuando alguien te dice que estás bien, piensas que lo dice por compromiso.

Si la preocupación por un defecto te roba horas cada día, puede que no sea una inseguridad normal, sino dismorfia corporal, también llamada trastorno dismórfico corporal o TDC. Si estás pensando en buscar un psicólogo para la dismorfia corporal, en esta guía explicamos cuándo conviene ir, qué tratamiento funciona, cómo es la terapia por dentro, por qué la cirugía no lo arregla, cuánto dura, si sirve online y cómo elegir al profesional.

Cuándo ir al psicólogo por dismorfia corporal

El NHS británico la describe como un problema de salud mental en el que la persona pasa mucho tiempo preocupada por defectos de su aspecto que, a menudo, los demás ni siquiera notan. Es más frecuente en adolescentes y adultos jóvenes, afecta a hombres y mujeres y no tiene nada que ver con ser vanidoso. Una revisión de Veale y su equipo la estimó en el 1,9 % de los adultos de la población general, el 2,2 % de los adolescentes y el 3,3 % de los estudiantes.

Según el NHS, puede ser dismorfia corporal si:

  • Te preocupa mucho una zona concreta de tu cuerpo, sobre todo de la cara.
  • Pasas mucho tiempo comparando tu aspecto con el de otras personas.
  • Te miras mucho en los espejos o los evitas por completo.
  • Haces grandes esfuerzos para disimular el defecto: peinarte durante mucho rato, maquillarte o elegir la ropa con cuidado.
  • Te pellizcas la piel para dejarla «lisa».

La guía clínica británica NICE propone cinco preguntas para detectarla: si te preocupa mucho tu aspecto y te gustaría pensar menos en ello, qué te preocupa en concreto, cuántas horas al día lo tienes en la cabeza (más de una se considera excesivo), qué efecto tiene en tu vida y si te dificulta trabajar o estar con amigos. Si te reconoces, merece la pena consultarlo.

Hay otra razón para no esperar. El NHS advierte de que puede llevar a depresión, autolesiones e ideas de suicidio, y un metaanálisis de Angelakis y su equipo encontró que se asocia a más pensamientos e intentos de suicidio, aunque sus autores piden prudencia porque los estudios disponibles eran pocos y de calidad baja. Si aparecen pensamientos de hacerte daño, llama a la Línea 024 (gratuita, confidencial, las veinticuatro horas) o al 112.

En MyPsicoTest no hay un test específico de dismorfia corporal, pero el Test de TOC pregunta por obsesiones y rituales, como comprobar una y otra vez o pedir que te tranquilicen, que se parecen mucho a los de la dismorfia: desde el DSM-5, los dos comparten capítulo. Y si lo que te preocupa es sobre todo el peso o la figura, el Test de trastornos alimentarios (TCA), que pregunta si evitas los espejos y las fotos o compruebas una y otra vez las partes del cuerpo que te disgustan, te ayuda a valorar si puede haber un trastorno de la conducta alimentaria.

Dismorfia corporal en hombres: la vigorexia

Hombre en albornoz que baja la mirada ante el espejo del baño; la dismorfia corporal también afecta a los hombres

La revisión de Veale encontró más mujeres que hombres en la mayoría de contextos, pero no en las consultas de estética ni de dermatología. En chicos y hombres jóvenes, la presión por tener un cuerpo delgado y musculoso puede acabar en dismorfia muscular o vigorexia: la preocupación por ser demasiado pequeño o no estar lo bastante fuerte, aunque los demás vean un cuerpo normal o incluso muy trabajado. El DSM-5 la recoge como una forma concreta de la dismorfia corporal.

Qué tratamiento funciona para la dismorfia corporal

La guía NICE recomienda una terapia cognitivo-conductual con exposición y prevención de respuesta adaptada a la dismorfia corporal: si es leve, individual o en grupo; si es moderada, a elegir entre esa terapia, más intensa e individual, o un antidepresivo ISRS, y si es grave, las dos cosas a la vez. En niños y adolescentes, la primera opción es esa misma terapia con la familia implicada.

La terapia tiene buen respaldo. Un metaanálisis de Harrison y su equipo, con siete ensayos y 299 pacientes, encontró que la terapia cognitivo-conductual reducía mucho los síntomas frente a la lista de espera o a una terapia placebo, mejoraba también la depresión y la capacidad de ver el defecto con otros ojos, y que la mejoría se mantenía meses después. Los autores reconocen, eso sí, que todavía hay mucho margen de mejora.

Cómo es la terapia para la dismorfia corporal por dentro

Una buena terapia no se dedica a repetirte que estás bien. Trabaja sobre lo que mantiene el problema: los rituales, la evitación y la forma de interpretar lo que ves en el espejo. Suele tocar estos puntos:

  1. Entender el círculo: el pensamiento sobre el defecto genera angustia; comprobar, disimular o compararte la calma un momento, pero la refuerza.
  2. Reducir los rituales: las comprobaciones en el espejo, el camuflaje, los retoques y la búsqueda de que alguien te diga que estás bien.
  3. Exponerte poco a poco a lo que evitas: fotos, salir sin maquillaje o sin gorra, la playa, los probadores o los planes con gente. El NHS lo describe como afrontar gradualmente las situaciones que te hacen pensar de forma obsesiva en tu aspecto.
  4. Poner en duda los pensamientos sobre el defecto: tratarlos como ideas que tu mente repite, no como hechos, en vez de dar por sentado que es horrible y que todo el mundo lo ve.
  5. Trabajar la vergüenza y la autoestima, para que tu valor deje de depender del espejo. Si la autoestima es el tema de fondo, lo explicamos en Psicólogo para la autoestima: cuándo pedir ayuda y qué se trabaja en terapia.
  6. Prevenir recaídas, sabiendo qué hacer si la preocupación vuelve o salta a otra parte del cuerpo.

La exposición con prevención de respuesta es la misma técnica que se usa en el TOC, y la explicamos con detalle en Psicólogo para el TOC: cómo es la terapia, cuánto dura y cómo elegir.

¿Y la medicación?

Si hace falta, el NHS explica que el ISRS más usado para la dismorfia corporal es la fluoxetina, que puede tardar hasta 12 semanas en hacer efecto y que, si funciona, se mantiene varios meses y se retira poco a poco. También pide vigilar de cerca, sobre todo en las primeras semanas, a los menores de 30 años y a quien haya tenido conductas suicidas. La medicación la decide un médico, no el psicólogo.

Por qué la cirugía estética no arregla la dismorfia corporal

Como el problema se vive en el cuerpo, es lógico buscar la solución en el cuerpo. Pero no funciona. En un estudio de Crerand, Phillips y su equipo con 200 personas con dismorfia corporal, el 71 % había buscado tratamientos médicos o estéticos y el 64 % los había recibido, sobre todo dermatológicos y, después, cirugía, con la de nariz como la más frecuente. Esos tratamientos rara vez mejoraban la dismorfia. Un estudio anterior de Phillips con 289 pacientes llegó a la misma conclusión.

No es raro, por eso, encontrar la dismorfia en esas consultas: la revisión de Veale la estimó en el 13,2 % de las personas que acuden a cirugía estética y en el 20,1 % de las que buscan una rinoplastia. La guía NICE pide que, si alguien con sospecha o diagnóstico de dismorfia corporal quiere operarse o hacerse un tratamiento dermatológico, lo valore antes un profesional de salud mental con experiencia en este trastorno.

Cuánto dura la terapia para la dismorfia corporal

Depende de la intensidad y de si hay depresión, TOC u otros problemas a la vez. El programa por internet BDD-NET, que comentamos más abajo, dura 12 semanas, y la guía NICE reserva una terapia más intensa para los casos moderados o graves. Como referencia, la misma guía recomienda revisar el plan con el equipo si, después de más de diez horas de terapia, la mejoría no es suficiente. Lo importante es empezar: el NHS advierte de que los síntomas probablemente no se irán sin tratamiento y pueden empeorar.

¿Funciona la terapia online para la dismorfia corporal?

Sí. La terapia online para la dismorfia corporal tiene ensayos que la respaldan. En un ensayo de Enander y su equipo publicado en el BMJ, con 94 adultos, una terapia cognitivo-conductual por internet guiada por un terapeuta durante 12 semanas fue claramente superior a una terapia de apoyo online: en el seguimiento respondió el 56 % frente al 13 %, y la satisfacción fue alta. Un estudio posterior, con 32 pacientes de nueve países, obtuvo resultados parecidos.

Para alguien que evita que le vean, empezar desde casa puede ser mucho más fácil. Eso sí, la exposición acaba haciéndose en la vida real: fotos, calle, gente. Si nunca has hecho terapia por videollamada, te puede servir Psicóloga online: cómo elegir bien y qué esperar de la terapia por videollamada.

Cómo elegir un psicólogo para la dismorfia corporal

Estas comprobaciones ayudan a acertar:

  • Habilitación sanitaria y colegiación. Es lo primero.
  • Experiencia en terapia cognitivo-conductual con exposición y prevención de respuesta adaptada a la dismorfia corporal, como pide la guía NICE.
  • Que no se limite a tranquilizarte sobre tu aspecto: decirte que estás bien alivia un rato, pero mantiene el problema.
  • Que conozca la relación con el TOC y los trastornos alimentarios, que a menudo van juntos.
  • Coordinación con tu médico, si tomas medicación, y una valoración psicológica antes de cualquier tratamiento estético.
  • Flexibilidad: sesiones online si te cuesta salir o que te vean.
  • Un espacio sin juicios, donde nadie piense que es vanidad.

Una psicóloga para la dismorfia corporal

En MyPsicoTest recomendamos a Xènia Capel Salcedo, psicóloga sanitaria colegiada (COPC 14982) con máster en Psicología Clínica y Psicoterapia, que entre sus especialidades incluye los trastornos de la conducta alimentaria. Atiende en Igualada y Sant Sadurní d'Anoia y también por terapia online, y en su blog ha dedicado un artículo a la dismorfia corporal. Ahí explica que el objetivo de la terapia no es convencer a la persona de que está bien, sino cambiar su relación con los pensamientos y las conductas sobre su aspecto: reducir las comprobaciones en el espejo, el camuflaje y la búsqueda de tranquilización, cuestionar los pensamientos sobre el defecto, volver poco a poco a lo que se evita y reconstruir una autoestima que no dependa del espejo. Y deja claro que la cirugía estética no es la solución. Trabaja desde un enfoque integrador y basado en la evidencia: en su web explica que utiliza herramientas de la terapia cognitivo-conductual, del EMDR, de la terapia sistémica y de la terapia centrada en la persona. La primera toma de contacto es una consulta informativa gratuita y sin compromiso. Ella misma advierte de que, en una crisis grave o una urgencia psiquiátrica, lo indicado es una atención presencial e inmediata.

Si tu resultado te preocupa o quieres una valoración profesional, puedes hablar con Xènia Capel Salcedo, psicóloga colegiada (COPC 14982), que ofrece una primera sesión informativa gratuita y terapia online desde cualquier lugar.

Equipo de MyPsicoTest · Actualizado: