Tienes que llamar para cambiar una cita y llevas tres días posponiéndolo. En la cena de empresa ensayaste por dentro cada frase antes de decirla, y al volver a casa repasaste una por una todas las veces que crees que quedaste mal. No es timidez: hace años que organizas tu vida para no exponerte.

La ansiedad social es frecuente y tiene un tratamiento psicológico con mucho respaldo. Si estás pensando en buscar un psicólogo para la ansiedad social, en esta guía explicamos cuándo conviene ir, qué tratamiento funciona, cómo es la terapia por dentro, cuánto dura, qué pasa con la medicación, si sirve online y cómo elegir al profesional.

Cuándo ir al psicólogo por ansiedad social

El NHS británico la describe como un miedo intenso y duradero a las situaciones sociales que suele empezar en la adolescencia y que, en muchas personas, no se va por sí solo sin tratamiento. Es más que timidez: afecta a las actividades de cada día, a la confianza en ti, a las relaciones y al trabajo o los estudios. Un análisis de las encuestas de salud mental de la OMS, con más de 142.000 personas de 28 encuestas, encontró que el 4 % la había tenido en algún momento de su vida, y que solía empezar pronto y durar.

Según el NHS, puede ser ansiedad social si:

  • Te preocupan actividades cotidianas como conocer a gente, empezar una conversación, hablar por teléfono, trabajar o comprar.
  • Evitas o temes las conversaciones en grupo, comer acompañado o las fiestas.
  • Te angustia hacer algo que te avergüence, como ponerte rojo, sudar o parecer incompetente.
  • Te cuesta hacer cosas cuando te miran y sientes que te juzgan todo el rato.
  • Temes las críticas, evitas el contacto visual o tienes la autoestima baja.
  • Tienes náuseas, sudor, temblores o palpitaciones, o incluso ataques de pánico.

La guía clínica británica NICE propone dos preguntas para detectarla: si sueles evitar situaciones o actividades sociales y si sientes miedo o vergüenza en ellas. Si respondes que sí a alguna, merece una valoración completa. Para orientarte antes, el Test de ansiedad social tiene 15 preguntas sobre el último mes y separa el miedo al juicio, la evitación y los síntomas físicos. Si lo tuyo se concentra en hablar delante de otros, lo explicamos en Miedo a hablar en público: por qué te bloqueas y cuándo es ansiedad social.

El NHS añade que muchas personas con ansiedad social tienen también depresión, ansiedad generalizada o trastorno de pánico. Y si el aislamiento o el ánimo bajo han llegado a pensamientos de hacerte daño, llama a la Línea 024 (gratuita, confidencial, las veinticuatro horas) o al 112.

Qué tratamiento funciona para la ansiedad social

La guía NICE es muy concreta. Para los adultos recomienda como primera opción una terapia cognitivo-conductual individual diseñada específicamente para la ansiedad social, basada en el modelo de Clark y Wells o en el de Heimberg. Desaconseja ofrecer de forma rutinaria la terapia en grupo en lugar de la individual: funciona mejor que la mayoría de alternativas, pero menos que la individual. Si la persona no quiere esa terapia, propone una autoayuda guiada basada en ella; si prefiere medicación, un antidepresivo ISRS, y si rechaza las dos cosas, una psicoterapia psicodinámica breve diseñada para la ansiedad social, avisando de que su eficacia es menor.

El respaldo viene de un metaanálisis en red de Mayo-Wilson y su equipo con 101 ensayos y más de 13.000 participantes. La terapia cognitivo-conductual individual fue la intervención psicológica con mayor efecto, y junto con los antidepresivos ISRS e IRSN fue la única que superó a su placebo. Conviene tener expectativas realistas: en un gran ensayo multicéntrico de Leichsenring y su equipo, con 495 pacientes, respondieron al tratamiento el 60 % de quienes hicieron terapia cognitivo-conductual y el 52 % de quienes hicieron terapia psicodinámica, frente al 15 % de la lista de espera.

La guía NICE también deja claro lo que no conviene ofrecer de forma rutinaria: las benzodiacepinas, los antiepilépticos, los antidepresivos tricíclicos y los antipsicóticos, el mindfulness o la terapia de apoyo como tratamiento de la ansiedad social. Y nada de toxina botulínica para el sudor ni de cirugía para el rubor, una técnica que repasamos en Miedo a ponerse rojo (eritrofobia): por qué pasa y cuándo es ansiedad social.

Cómo es la terapia para la ansiedad social por dentro

En el modelo de Clark y Wells, la guía NICE describe estos ingredientes:

  1. Entender tu ansiedad: cómo la anticipación, la atención puesta en ti y las conductas de seguridad mantienen el miedo.
  2. Comprobar qué hacen las conductas de seguridad. Ensayar frases, no soltar el móvil o hablar deprisa parecen proteger, pero en sesión se comprueba que mantienen el miedo.
  3. Verte desde fuera. Grabarte en vídeo durante una conversación corrige la imagen distorsionada que tienes de cómo te ven.
  4. Entrenar la atención hacia fuera, hacia la conversación y la gente, en lugar de vigilarte.
  5. Hacer experimentos conductuales para poner a prueba tus predicciones, con tareas para casa.
  6. Trabajar los recuerdos que pesan, como humillaciones o burlas del pasado, y las creencias de fondo sobre ti.
  7. Cambiar el antes y el después: la anticipación de los días previos y el repaso posterior de todo lo que dijiste.
  8. Prevenir recaídas.

El modelo de Heimberg, la otra opción que recoge la guía, combina la reestructuración de pensamientos con la exposición gradual a las situaciones temidas, en sesión y como tarea para casa.

¿Y la medicación?

Si prefieres medicación, la guía NICE recomienda un ISRS, el escitalopram o la sertralina. Si funciona en los tres primeros meses, aconseja mantenerlo al menos seis meses más y retirarlo poco a poco. Si la terapia solo ha funcionado en parte, se pueden combinar. La medicación la decide un médico, no el psicólogo.

Cuánto dura la terapia para la ansiedad social

La guía NICE detalla la duración: en el modelo de Clark y Wells, hasta 14 sesiones de 90 minutos a lo largo de unos cuatro meses; en el de Heimberg, 15 sesiones de una hora y una más larga, de 90 minutos, para la exposición, también en unos cuatro meses. Algunas sesiones se hacen fuera de la consulta, en las situaciones reales. La autoayuda guiada que propone como alternativa dura de tres a cuatro meses, y la terapia psicodinámica breve, de seis a ocho. Es un tratamiento con principio y final, no una terapia indefinida.

¿Funciona la terapia online para la ansiedad social?

Sí. En un ensayo de David Clark y su equipo con 102 pacientes, la versión por internet de su terapia cognitiva, con apoyo remoto de un terapeuta, consiguió los mismos resultados que la presencial al acabar y en los seguimientos de hasta 12 meses, con 6,5 horas de terapeuta en lugar de casi 16. La presencial solo tuvo una pequeña ventaja en una prueba de conducta. Un metaanálisis de Winter y su equipo, con 31 estudios y más de 2.900 personas, encontró que la terapia cognitivo-conductual a distancia era al menos tan eficaz como la presencial.

Joven con auriculares sentado en la cama durante una videollamada con el portátil, como en una sesión de terapia online para la ansiedad social

Para quien tiene ansiedad social, empezar desde casa puede quitar mucha presión: no hay sala de espera, ni recepción, ni trayecto. Eso sí, la terapia no se queda en la pantalla: los experimentos y la exposición se hacen en situaciones reales, entre sesiones. Si nunca has hecho terapia por videollamada, te puede servir Psicóloga online: cómo elegir bien y qué esperar de la terapia por videollamada.

Cómo elegir un psicólogo para la ansiedad social

Estas comprobaciones ayudan a acertar:

  • Habilitación sanitaria y colegiación. Es lo primero.
  • Terapia cognitivo-conductual específica para la ansiedad social. Pregunta directamente si trabaja con el modelo de Clark y Wells o con el de Heimberg.
  • Que haya exposición y experimentos, además de conversación. Sin poner a prueba los miedos, la terapia se queda a medias.
  • Que trabaje las conductas de seguridad, la anticipación y el repaso posterior.
  • Que mida el avance con cuestionarios como la SPIN o la LSAS, como pide la guía NICE.
  • Un plan con objetivos y una idea aproximada del número de sesiones.
  • Experiencia en trauma, si el miedo viene de humillaciones o acoso del pasado.
  • Coordinación con tu médico, si tomas medicación o quieres dejarla.

Una psicóloga para la ansiedad social

En MyPsicoTest recomendamos a Xènia Capel Salcedo, psicóloga sanitaria colegiada (COPC 14982) con máster en Psicología Clínica y Psicoterapia. Atiende en Igualada y Sant Sadurní d'Anoia y también por terapia online, y en su blog ha dedicado un artículo a la ansiedad social. Ahí explica que el tratamiento suele combinar la reestructuración cognitiva, la exposición gradual y, cuando hace falta, el entrenamiento en habilidades sociales, y que cuando el miedo nace de experiencias de humillación, acoso o rechazo en la infancia, el EMDR puede ayudar a procesar esos recuerdos. También cuenta que empezar la terapia online puede ser un primer paso menos intimidante y que la exposición a situaciones reales se va trabajando poco a poco. Trabaja desde un enfoque integrador y basado en la evidencia: en su web explica que utiliza herramientas de la terapia cognitivo-conductual, del EMDR, de la terapia sistémica y de la terapia centrada en la persona. La primera toma de contacto es una consulta informativa gratuita y sin compromiso. Ella misma advierte de que, en una crisis grave o una urgencia psiquiátrica, lo indicado es una atención presencial e inmediata.

Si tu resultado te preocupa o quieres una valoración profesional, puedes hablar con Xènia Capel Salcedo, psicóloga colegiada (COPC 14982), que ofrece una primera sesión informativa gratuita y terapia online desde cualquier lugar.

Equipo de MyPsicoTest · Actualizado: